El gángster en el cine clásico americano

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El gángster en el cine clásico americano

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Fue la Depresión de 1929 la que volvió transversal el fenómeno del gangsterismo y, aunque las pandillas ya habían tenido figuración en las primeras dos décadas del cine, fue a partir del sonoro que la imagen del crimen organizado se definió con códigos que perduraron durante más de 50 años. Este ciclo revisa el período clásico de este subgénero, desde su eclosión en la década de los 30 hasta su ocaso a fines de los 60.
 

Fechas: 5 al 16 de diciembre
Horario: Mi a Do, 15.30, 18.30 y 20.30 hrs.
Lugar: Sala de cine
Entrada: $3.000
Convenios: 2x1: Grupo Cine UC; Comunidad de la UC; Club La Tercera; Descuento Caja Los Andes.
  • El enemigo público, de William Wellman. 1931, 83’.
    Mi 5, 15:30 hrs. / Mi 12, 18:30 hrs. / Do 16, 20:30 hrs. Antes que la muerte de la protagonista, el momento más célebre de este filme es el instante en que James Cagney le enrostra un pomelo en la cara a Jean Harlow. Esa breve escena, que surgió espontáneamente y que luego el director William Wellman incluyó en la versión final, da cuenta del explosivo carácter del personaje Tom Powers, un gángster que asciende en el crimen en Chicago. El filme se estrenó tres meses después de El pequeño César y fue el gran vehículo para posicionar a Cagney como estrella.
  • El pequeño César, de Mervyn LeRoy. 1931, 79’.
    Mi 5, 18: 30 hrs. / Sa 8, 15:30 hrs. Estrenado en enero de 1931, este filme inició el lucrativo y fundamental ciclo de filmes de gángsters en Warner Bros. La cinta se basó en el relato homónimo de William R. Burnett, novelista fundamental en la constitución de la vertiente “hard boiled” de la novela negra y que contribuyó con obras como High Sierra y Mientras la ciudad duerme. Eduard G. Robinson interpreta a Rico, un hampón con sobredimensionado delirio de grandeza que se traslada de una peña ciudad hasta las ligas mayores del crimen. El filme fue el mayor éxito para la Warner hasta esa fecha y motivó a proseguir rápidamente con el género.
  • Angeles con la cara sucia, de Michael Curtiz. 1938, 97’.
    Mi 5, 20:30 hrs. / Ju 13, 15:30 hrs./ Sa 15, 18:30 hrs. La reconversión conservadora del género a mediados de los años treinta, que obligó a situar en un marco social el actuar de las pandillas organizadas, está en el origen de este drama moral que narra la vida de dos muchachos pandilleros y amigos de barrio que, cuando crecen, uno se transforma en sacerdote (Pat O’Brien) y el otro prosigue en el camino del delito (James Cagney). Ambos siguen teniendo vínculos y amistad pero, mientras uno intenta evitar que los niños de su barrio se inclinen hacia el crimen, el otro asciende y se convierte en un mafioso poderoso local. Michal Curtiz (Casablanca) encamina el relato hacia la redención moralizante al punto que en muchas zonas de la película, especialmente en su edificante final, se siente la matriz institucional que busca enviar un mensaje de advertencia a las familias estadounidenses.
  • I Walk Alone, de Byron Haskin. 1947, 97’.
    J 6, 15.30 hrs. / S 8, 18.30 hrs. / Mi 12, 20.30 hrs. Este filme es meritorio en tanto da cuenta de la institucionalización del crimen organizado en Estados Unidos dos décadas después de la Gran Depresión. Frankie Madison (Burt Lancaster) y “Dink” Turner (Kirk Douglas) participaron del negocio ilegal en los años más lucrativos de la Prohibición. Pero durante un robo Madison cae preso condenado a 14 años de prisión. Al salir espera reunirse con su antiguo socio para que éste cumpla la promesa de entregarle su parte del botín acumulado, pero la estructura del crimen organizado ha cambiado considerablemente y las cosas no serán para él tan fáciles.
  • Scarface, de Howard Hawks. 1932, 93’.
    Ju 6, 18:30 hrs. / Do 9, 15:30 hrs. / Vi 14, 20:30 hrs. La idea de llevar a “los Borgia a Chicago”, motivó al director Howard Hawks a adaptar esta historia de Armitage Trail inspirada en el ascenso y caída de Al Capone. El guión de Ben Hecht y la original dirección de Hawks construyen el ascenso y caída de Tony Camonte (gran actuación de Paul Muni) desde guardaespaldas y asesino hasta jefe del clan rival. Además, incorporaron la debilidad del protagonista hacia su hermana, que motivará a la larga su caída. Cinta violenta y de gran ritmo, fue el primer acercamiento de Universal al género gangsteril.
  • Los violentos años 20, de Raoul Walsh. 1939, 106’.
    Ju 6, 20:30 hrs./ Ju 14, 15:30 hrs. / Sa 15, 18:30 hrs. Una de las últimas manifestaciones gloriosas del cine de gángsters en los años 30 fue esta cinta terminal en la que Raoul Walsh examina los efectos que la Primera Guerra Mundial y la crisis económica tienen sobre tres compañeros de armas en el frente y que los obliga a involucrarse en el negocio ilegal del licor hasta que adquieren notoriedad en el crimen organizado. Uno de ellos, Eddie Bartlett (James Cagney) iniciará no obstante un camino de redención que lo llevará a la cárcel y luego a enfrentar a su antiguo amigo y socio que lo ha traicionado (Humphrey Bogart). Esa curva de ascenso y caída resume en parte también la evolución del género.
  • Huracán de pasiones, de John Huston. 1948, 100’.
    Vi 7, 15:30 hrs. /Ju 13, 18:30 hrs. Una de las últimas expresiones de la veta clásica del género de gángsters la entregó John Huston con este drama donde el verdadero protagonista no es Humphrey Bogart, sino el hampón terminal que se refugia en el hotel de una familia en medio de una tormenta en los cayos de Florida. Edward G. Robinson interpreta al hampón Johnny Rocco y despoja a su personaje de todos los ademanes y amaneramientos de su composición para El pequeño César. En su proyecto del mafioso por recuperar su gloria, Huston construye una nueva reflexión sobre la naturaleza implacable del fracaso.
  • Nido de ratas, de Elia Kazan. 1954, 108’.
    Vi 7, 20:30 hrs. / Mi 12, 15:30 hrs. / Vi 14, 18:30 hrs. La odisea del ex boxeador Terry Maloy (Marlon Brando) por recuperar su dignidad individual pasa por desligarse de sus vínculos con la mafia que controla los sindicatos de estibadores en el puerto de Nueva York. Nido de ratas, una de las grandes películas del cine americano, conduce el drama de un personaje de poco seso que se redime en parte gracias al amor que siente por una chica. El filme es, en la dirección de Kazan, una historia de hermanos atravesada por la violencia, una historia de redención y también un análisis psicológico sobre la delación.
  • La ley del hampa, de Josef Von Sternberg. 1927, 80’.
    Sa 8, 20:30 hrs. / Do 16, 18:30 hrs. Producido por Paramount en el período mudo es considerado el primer largometraje criminal, antes de que Warner iniciara su célebre ciclo a comienzos de 1931. Escrita por Ben Hecht, la película sigue el itinerario de ‘Bull’ Weed (George Bancroft), un mafioso que traba amistad con un abogado alcohólico a quien rehabilita. Ambos se convierten estratégicamente en socios pero la relación se complica cuando el abogado se enamora de Feathers (Evelyn Brent), la novia de Weed.
  • Una Eva y dos Adanes, de Billy Wilder. 1959, 121’.
    Ju 13, 20:30 hrs. / Vi 14, 15:30 hrs. / Do 16, 15:30 hrs. La matanza del día de San Valentín y la figura de un mafioso lugarteniente de Al Capone, es el contexto en el que se teje el plan de dos músicos desempleados para vestirse de mujeres e infiltrarse en una orquesta de señoritas que itinera por la costa estadounidense. Por sobre la presencia de Marilyn Monroe y de Tony Curtis y Jack Lemmon, en esta gran comedia de Billy Wilder destaca la paricipación del legendario George Raft, que interpreta a Spats Colombo, una suerte de parodia de su papel de Guino Rinaldo en Scarface.