Joaquín Gandarillas infante

ACERCA DE LA COLECCIÓN

La Fundación Joaquín Gandarillas Infante entregó en comodato a la Pontificia Universidad Católica de Chile una valiosa colección de obras de arte para su preservación y difusión, de manera que se convierta en un testimonio cultural con todo su valor artístico y espiritual al servicio de la comunidad.

La colección, centrada en el arte colonial americano, contiene más de 600 piezas -entre pinturas y tallas religiosas, platería y mobiliario- que son exhibidas a lo largo del año en el Centro de Extensión UC en un ciclo de exposiciones. Joaquín Gandarillas Infante fue un reconocido coleccionista de arte religioso.

De gran cultura y preocupación por las artes, siempre quiso formar un museo con su colección, lo que no logró materializar en vida. Su experiencia en museología la había desarrollado con gran pasión cuando se desempeñó como Director del Museo San Francisco de Santiago. Conocedores de este anhelo, sus familiares quisieron hacerlo realidad, para lo cual cedieron este conjunto de piezas a la Universidad Católica. Este gesto de generosidad nos permite dar a conocer públicamente un importante y valioso patrimonio que contribuye a acrecentar y a educar sobre un tema tan relevante como el acervo cultural no solo de nuestro país sino de toda Latinoamérica.

El espíritu de esta colección se centra mayoritariamente en una devoción mariana, representada por obras producidas en países como Bolivia, Perú y Chile entre los siglos XVII y XVIII. También patentiza la vinculación entre la catequización de la civilización andina y las normativas de los pastores y misioneros de la Iglesia Católica, lo que se traduce en una lectura sincretista y mestiza. Así, la materialidad plástica de este legado responde a una inspiración renacentista y barroca pero reinterpretada por la particular y original concepción americana de sus anónimos autores.

Para la UC es un honor poder custodiar y desplegar esta colección que abre infinitas posibilidades de investigación, análisis y actividades académicas. Todo en pos de la esperanza de alimentar el alma y el espíritu a través del arte, junto con preservar la identidad de nuestras raíces.